LAS 10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACION A TRAVES DE LOS MEDIOS, NOAM CHOMSKY
1- LA ESTRATEGIA DE LA DISTRACCIÓN
El elemento primordial del control social es la estrategia de la
distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas
importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas,
mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de
informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente
indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos
esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la
neurobiología y la cibernética. “Mantener la Atención del público distraída,
lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia
real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para
pensar; de vuelta a granja como los otros animales” (cita del texto
Armas silenciosas
para guerras tranquilas)”.
Esto punto nos los advertía ya en la década de 1920 el hereje periodista
Henry L. Mencken, cuando dijo: “Todo el motivo de la práctica
política es mantener al populacho alarmado –y por ello clamoroso para ser
conducido a la salvación– mediante una interminable serie de fantasmas y
exageraciones, todos ellos imaginarios.”
Y agregaba, para que no nos quedase ninguna duda: “La necesidad
urgente de salvar a la humanidad es casi siempre la falsa fachada para el ansia
de gobernarla.” Y, conocedor de los bueyes con que araba, terminaba
diciendo: “Un periódico es un
dispositivo para hacer al ignorante más ignorante, y a los locos más locos
aún.”
Quienes han seguido mis informes y ensayos sobre el tema de la desinformación
constante que se le aplica a la sociedad, o han investigado en otras fuentes,
sabrán ya que el origen de estas campañas de alarmismo mediá-tico se remontan a
las recomendaciones emitidas en el famoso Informe de la Montaña de Hierro, de
1962, don-de un futuro que se avizoraba sin guerras mundiales, representaba un
peligro para las corporaciones industria-les y los carteles financieros que
controlan a los principales gobiernos del mundo, y a las Naciones Unidas.
Para seguir provocando el derroche de recursos en una catarata interminable que
mantuviese con vida al sis-tema, era necesario crear alarmas sobre imaginarias
amenazas a la seguridad y salud de la población. Para la burguesía con un
agradable pasar, el peor consejero posible ha sido siempre el miedo a
situaciones desconoci-das que pondrían en peligro su seguridad. Para evitar el
peligro inminente y ser conducidos a la seguridad aceptarán siempre cualquier
cosa que los gobiernos y sus burocracias les propongan. El clásico ejemplo del
zorro cuidando del gallinero. Y que se refleja en la segunda estrategia que
enumera Chomsky:
2- CREAR PROBLEMAS, DESPUÉS OFRECER SOLUCIONES
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se
crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el
público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer
aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia
urbana, u organi-zar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el
demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O
también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el
retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios
públicos.
O inventar el Apocalipsis Climático, el Calentamiento Global, esa
inminente catástrofe ambiental que causará miles de angustiosos problemas –y
ningún beneficio para la humanidad. ¿Qué tienen en común crisis financie-ras,
la pandemia de gripe, y el calentamiento global? Todas involucran la toma de
decisiones políticas que se basan en alguna clase de modelo para predecir el
futuro –y todos los modelos, sin excepción- están plagados de incertidumbres,
ignorancias y valores públicos imposibles de cuantificar o de enumerar total y
claramente. Los modelos son nada más que una increíblemente larga y compleja
ecuación matemática, donde las constan-tes y las variables no son bien
conocidas, se basan en prejuicios, pobre o incompleta información, y hasta
pueden cambiar de signo. Ello hace inútil –de toda inutilidad- a los modelos
econométricos y del clima.
3- LA ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla
gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que
condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas fueron impuestas durante las
décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad,
flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes,
tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas
de una sola vez.
Las regulaciones sobre la actividad productiva e industrial que los
grupos encargados de distribuir la desinfor-mación alarmista han ido aumentado
de manera paulatina, sin prisa pero sin pausa, los costos de producción de
bienes y alimentos, y el traspaso de esos costos a los consumidores. No hay que
extrañarse de que, por más próspera que sea una economía, los precios siempre
irán subiendo, y tendremos que trabajar más para comprar lo mismo que antes
conseguíamos con menos horas de trabajo. Por ejemplo, hay regulaciones
ambientales para procesos o sustancias químicas que le añaden a la economía de
los Estados Unidos varios miles de millones de dólares por cada vida
salvada -o presuntamente
salvada- por la prohibición o erradi-cación de algún proceso o sustancia. Y no
nos ponemos a contar los millones de muertes que realmente provocan,
uno de cuyos
ejemplos ha sido la prohibición del DDT.
4- LA ESTRATEGIA DE DIFERIR
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla
como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento,
para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacri-ficio futuro que un
sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado
inmediatamente. Lue-go, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia
a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio
exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a
la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
La clásica apelación a sacrificarnos para que nuestros nietos tengan un
mundo mejor. Así como nosotros nos hemos preocupado y lo seguimos haciendo, de
mejorar el ambiente que nuestros abuelos nos dejaron, y no sólo no se lo
reprochamos sino que les estamos infinitamente agradecidos; es justo
dejarle a nuestros nietos los
conocimientos y tecnologías que les ayudarán en su tarea de “seguir salvando al
mundo” y gozar de la vida como la estamos gozando nosotros -ahora. Por lo menos
quienes no padecemos de una paranoia verde galopante que nos hace mojar la cama
de noche y nos impida ser felices.
5- DIRIGIRSE Al PÚBLICO COMO CRIATURAS DE POCA EDAD
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso,
argumentos, personajes y ento-nación particularmente infantiles, muchas veces
próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad
o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más
se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una
per-sona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de
la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o
reacción también desprovista de un senti-do crítico como la de una persona de
12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para gue-rras
tranquilas)”.
O mantener a los niños en un estado permanente de lavado cerebral
amenazándolos con toda clase de miedos a la muerte y a un futuro sin animales,
osos polares, o mariposas, o el mar ingresando en el living de la casa.
6- UTILIZAR EL ASPECTO EMOCIONAL MÁS QUE LA REFLEXIÓN
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un
corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los
individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permi-te
abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas,
deseos, miedos y temores, com-pulsiones, o inducir comportamientos…
Esto es muy conocido. La prédica sobre todas los peligros que se desplomarán
sobre nuestras cabezas apenas demos vuelta la esquina, tiene una base
exclusivamente emocional, sentimentaloide que hace una apelación al retorno a
una época romántica –en la que los alarmistas realmente jamás querrían vivir.
Pero quieren que nosotros volvamos para atrás y permanezcamos en el bucólico
mundo imaginado por Rousseau en el Siglo 18.
7- MANTENER AL
PÚBLICO EN LA IGNORANCIA Y LA MEDIOCRIDAD
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los
métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la
educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y
mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre
las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca
imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver 'Armas
silenciosas para guerras tranquilas)”.
Esta estrategia se refleja en la involución y colapso de los sistemas
educativos públicos. ¿Quién lo puede negar? Es más fácil dominar y controlar a
un pueblo ignorante y temeroso que a una ciudadanía que sabe pensar y analizar
los riesgos y peligros. Nuevamente Mencken nos da la pista hacia la verdad:
“El hombre más
peligroso para cualquier gobierno es aquel que es capaz de pensar por su cuenta…
sin consideración a las supersticiones y tabúes sociales. Casi inevitablemente
ese hombre llega a la conclusión de que el gobierno bajo cuyo poder vive es
deshonesto, insano, intolerable.”
8- ESTIMULAR AL PÚBLICO A SER COMPLACIENTE CON LA MEDIOCRIDAD
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar
e inculto…
O demostrar una hipócrita sensibilidad y preocupación por “los más
necesitados”.
9- REFORZAR LA AUTOCULPABILIDAD
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia
desgracia, por causa de la insufi-ciencia de su inteligencia, de sus
capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema
económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado
depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción,
no hay revolución!
Una de las patas de la filosofía ecologista: todo lo malo que
nos pasa es culpa suya, señor! Arrepiéntase, sufra y entrégueme todo
su dinero para que yo le conduzca a la salvación.
10- CONOCER A LOS INDIVIDUOS MEJOR DE LO QUE ELLOS MIS-MOS SE CONOCEN
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la
ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y
aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la
biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado
de un conocimien-to avanzado del ser humano, tanto de forma física como
psicológicamente. El sistema ha conseguido cono-cer mejor al individuo común de
lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos,
el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor
que el de los indivi-duos sobre sí mismos.
2/08/2011
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